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Venezuela atada a los hombres de Castro

El general Antonio Rivero pidió la baja en 2010 luego de ser relegado por cuestionar la injerencia de Cuba en las fuerzas armadas y pidió a la Fiscalía investigar. Sus denuncias no fueron atendidas y, en cambio, se le acusó de ultraje a las FA y de revelar noticia privada o secreta en grado de continuidad, lo cual de alguna manera concede veracidad a sus acusaciones.

Lo único que admitió Chávez ante la deserción de quien fuera su cercano colaborador en Miraflores y jefe de Protección Civil fue una ayuda tan básica a las FA como innecesaria. “Nos han dicho cómo almacenar las brújulas, cómo reparar los radios de los tanques y cómo se debe almacenar la munición”, señaló en un Aló Presidente.

Según Rivero, quien dice haber obtenido la información durante su trabajo en la Presidencia y las conversaciones con militares activos y cooperantes inconformes, el número de cubanos en el país sobrepasa los 100 mil, a un costo aproximado de 1.300 dólares mensuales, “más de 1.500 millones de dólares al margen del convenio de petróleo con Cuba”.

El ex general asegura que aproximadamente 3.700 son funcionarios de inteligencia y están desplegados en todo el territorio nacional.  “Están en el área portuaria, de defensa, interior, policial, en todas las áreas, con un trabajo de inteligencia que les permite a ellos tener la información como la captan en Cuba¨, dijo a Globovisión.

Agregó que, aparte de estos funcionarios, 300 militares operan dentro de Fuerte Tiuna y manejan información de seguridad y defensa sensible que debería ser del conocimiento exclusivo de los venezolanos.  “También actúan en el país unos 35 mil cederristas (miembros de Comités de la Revolución Cubana CDR), que son milicianos¨, dijo a los medios locales.

“Se pretende un dominio más que ideológico y tiene que pasar por el dominio de la FA”, alertó.

De acuerdo a Rivero, la asesoría de La Habana a Chávez se remonta a 1997, cuando 19 agentes cubanos encubiertos se establecieron en Margarita y en 1998 lo ayudaron en la campaña electoral, en el área de inteligencia, seguridad e informática.  Al iniciar el gobierno, en 1999, fue llamado a Miraflores a un cargo militar como jefe de telecomunicaciones. “Allí conocí la incursión de funcionarios militares del G2”, relató.

El pasado 3 de junio el general Diego Molero defendió la asesoría de la isla. “Los cubanos son personas que, a pedido nuestro, vienen a proporcionarnos apoyo y nosotros vamos a darles apoyo”.

Los hombres de La Habana

“Ayer tuvimos una reunión de inteligencia, con dos camaradas cubanos, dos oficiales cubanos, en Fuerte Tiuna”. La filtración de una conversación de Mario Silva, uno de los principales voceros del gobierno en el canal del Estado, con el agente de inteligencia cubano Aramís Palacios no pudo ser más clara.

En la plática cuando Silva afirma que si hay cambios políticos se acabarían las misiones cubanas de salud y educación, el agente que recibe un largo reporte del conductor de TV sobre la situación  política y las pugnas dentro del chavismo acota que también se acabaría “la Inteligencia”.

Aramís Palacios fue identificado por la oposición, que divulgó el audio el 20 de mayo, como uno de los jefes de inteligencia de los Castro.  Pero Rivero considera que no es de los máximos jerarcas cubanos en el país. “El teniente coronel que se menciona ahí no es una persona de muy alto nivel. Aquí ha habido personas de más alto nivel, aquí hay coroneles”, dijo.

Los hombres de La Habana operan en la principal base militar en la capital venezolana pero también tienen una gran influencia y dictarían órdenes a los oficiales venezolanos tanto en la Dirección General de Contra Inteligencia Militar (DGCIM) como en el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin).